Percepción estudiantil de la EB en San Martín
La región San Martín, situada en la Amazonía nororiental del Perú y conformada por diez provincias, enfrenta grandes desafíos y oportunidades en su sistema educativo. Durante los últimos años, ha sido testigo de un crecimiento sostenido en matrícula y cobertura, pero detrás de estos logros aún persisten brechas estructurales: desigualdades en el acceso, la calidad de los aprendizajes y la pertinencia curricular, que afectan principalmente a los sectores rurales e indígenas.
De acuerdo con el Ministerio de Educación, San
Martín ocupa posiciones rezagadas en las evaluaciones nacionales de logros de
aprendizaje, tanto en lectura como en matemáticas, situándose en los últimos
puestos a nivel nacional. Estos resultados dialogan con el Índice de
Competitividad Regional, que ubica a la región entre las menos favorecidas,
reflejando la urgencia de políticas que aborden la calidad y equidad de manera
integral.
En este contexto, surge la necesidad de mirar más
allá de las cifras y dar protagonismo a quienes experimentan la escuela en
primera persona. ¿Sienten los estudiantes que su paso por la secundaria los
prepara para la vida? ¿Encuentran en la escuela un espacio que responda a sus
aspiraciones y necesidades? Al buscar respuestas a estas preguntas, este
estudio se propone iluminar la voz de los egresados, aportando una mirada
humana y situada al debate educativo regional.
El estudio revela que los
egresados de secundaria de la región San Martín perciben su formación como
predominantemente “regular” o “buena”, pero identifican importantes
limitaciones en cuanto a la calidad docente, actualización curricular, pertinencia
de los aprendizajes y acceso a recursos. Persisten brechas significativas en
áreas como matemáticas, ciencias, inglés y competencias digitales, y se
evidencia una débil articulación entre la escuela secundaria y los proyectos de
vida académicos o laborales de los jóvenes. El desempeño docente es valorado
como intermedio, con oportunidades de mejora en el dinamismo, el uso de
metodologías activas y el fomento del pensamiento crítico. Asimismo, la
orientación vocacional, el acompañamiento emocional y la convivencia escolar
presentan niveles de satisfacción moderados o bajos, lo que limita el
desarrollo integral del estudiantado. Estas percepciones coinciden con el
diagnóstico educativo regional y nacional, así como con los desafíos
priorizados por el Proyecto Educativo Regional San Martín al 2036.
Los resultados de este estudio permiten mirar la
escuela secundaria desde dentro, a través de la experiencia y las expectativas
de quienes la viven día a día. En San Martín, como en muchas regiones del país,
los desafíos persisten: brechas de aprendizaje, inequidad de recursos y falta
de pertinencia curricular son obstáculos que limitan el desarrollo pleno de los
jóvenes. Las voces recogidas en este estudio coinciden con las evidencias
nacionales e internacionales que advierten sobre la necesidad de una escuela secundaria
más innovadora, inclusiva y alineada con los retos del siglo XXI.
Detrás de cada porcentaje hay historias de esfuerzo
y resiliencia, pero también de frustración ante una escuela que no siempre
logra responder a los sueños de sus estudiantes. Escuchar estas voces no solo
es una cuestión metodológica, sino un imperativo ético y político: transformar
la escuela secundaria exige diálogo, participación y la construcción conjunta
de soluciones.
En este sentido, fortalecer la formación y
actualización docente, invertir en infraestructura, actualizar los contenidos y
ofrecer servicios de apoyo integral no son solo recomendaciones técnicas, sino
condiciones indispensables para garantizar el derecho a una educación de
calidad. El Proyecto Educativo Regional San Martín al 2036 ofrece un marco
valioso para orientar estos esfuerzos, siempre que logre traducir las demandas
de los jóvenes en acciones concretas y sostenibles.
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